Caracas,EFE.- La Asamblea Nacional de Venezuela inició este jueves la segunda discusión del proyecto de Ley de Minas, una reforma clave que busca abrir el sector a la inversión privada y extranjera, en un contexto marcado por el creciente interés de Estados Unidos en el oro venezolano.
Durante la sesión, los diputados comenzaron el análisis artículo por artículo de la propuesta, que consta de 126 disposiciones. Según la diputada opositora Nora Bracho, en esta jornada se prevé debatir 42 artículos, por lo que el proceso continuará en próximas sesiones antes de su eventual aprobación definitiva.
El proyecto, presentado por el parlamentario oficialista Orlando Camacho, ya recibió luz verde en primera discusión la semana pasada y tiene como objetivo fortalecer las garantías jurídicas para atraer capitales nacionales e internacionales.
Entre sus puntos más relevantes, la iniciativa contempla la posibilidad de recurrir a mecanismos de mediación y arbitraje independientes para resolver controversias, una medida orientada a generar mayor confianza en los inversionistas.
Como parte del proceso legislativo, la propuesta fue sometida a consultas públicas en regiones mineras como Zulia y Bolívar, donde participaron trabajadores del sector y otros actores vinculados a la actividad extractiva.
De ser aprobada, la nueva ley sustituirá el marco legal vigente desde 1999, impulsado durante el gobierno de Hugo Chávez, y se alinea con recientes reformas económicas que buscan dinamizar sectores estratégicos como el petróleo y la minería.
El debate ocurre además en un escenario internacional particular, tras la visita a Caracas del secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, y la posterior emisión de licencias por parte de Washington que permiten a empresas estadounidenses participar en actividades relacionadas con el oro venezolano, antes restringidas por sanciones.
Incluso, se han conocido negociaciones entre funcionarios estadounidenses y la empresa estatal Minerven para la venta de hasta una tonelada de oro, valorada en unos 165 millones de dólares, lo que evidencia el renovado interés del país norteamericano en este recurso estratégico.
Con esta reforma, el Parlamento venezolano busca modernizar el sector minero y convertirlo en un nuevo motor económico, en medio de un proceso de apertura a la inversión extranjera.

