Almeria, España.- Un devastador incendio forestal en la provincia de Almería, en el sur de España, ha dejado al menos 12 personas fallecidas, 23 desaparecidas y más de 1,400 evacuadas, mientras las autoridades mantienen un amplio operativo para controlar las llamas y atender a los afectados.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, confirmó que los cuerpos de las víctimas fueron encontrados en las inmediaciones de la localidad de Bédar, una zona rodeada de pinares situada cerca del municipio de Los Gallardos.
De acuerdo con el último balance oficial, el incendio ha consumido al menos 5,000 hectáreas y obligó a evacuar a más de 1,400 residentes y visitantes como medida preventiva.
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno regional decretó tres días de luto oficial en toda Andalucía en honor a las víctimas.
Decenas de brigadas de bomberos continúan trabajando para contener el avance del fuego, que, según las primeras investigaciones, pudo haberse originado tras la caída de un cable eléctrico sobre una zona de matorral seco, favoreciendo una rápida propagación de las llamas debido a las altas temperaturas y la vegetación reseca.
El consejero de Sanidad y Urgencias de Andalucía, Antonio Sanz, calificó el incendio como especialmente complejo y señaló que la mayoría, o incluso la totalidad, de las víctimas mortales podrían ser ciudadanos extranjeros, ya que la zona afectada es un popular destino turístico frecuentado por visitantes franceses, británicos y belgas.
Las autoridades también informaron que el incendio forma parte de la intensa ola de calor que afecta al sur de Europa, donde temperaturas cercanas a los 40 grados Celsius han favorecido la aparición de numerosos incendios forestales en España, Francia y Portugal, obligando a miles de personas a abandonar sus hogares.
Los equipos de emergencia continúan las labores de extinción, búsqueda de desaparecidos y evaluación de daños, mientras las autoridades mantienen la vigilancia ante el riesgo de que las condiciones climáticas sigan favoreciendo la propagación de nuevos incendios en la región.

